domingo, 12 de febrero de 2012

La cista de Muntto: más prehistoria en el Leitzaran

Iñigo Txintxurreta, miembro del grupo Hilharriak de Donostia, es un incansable prospector de monumentos megalíticos (dólmenes, crómlech, túmulos, monolitos...) que se mueve, sobre todo, por Gipuzkoa y Nafarroa.

Uno de sus recientes hallazgos (2010) ya confirmados está en el valle del Leitzaran: la cista de Muntto. Se trata de una pequeña cista, conjunto de losas colocadas verticalmente que forman un retángulo. Se construían como elementos funerarios. La cista está cerca de la cima de Muntto, una pequeña colina en las laderas del monte Aizkorriko, en Andoain.

Se enmarca dentro de lo que se cataloga como Estación Megalítica Onyi-Mandoegi, y tiene la particularidad de encontrarse no en los collados de las divisorias de aguas, como es habitual, sino a media ladera entre las cimas y el fondo del valle.

Son unos restos muy frágiles y expuestos, por lo que merecen el máximo respeto y protección: forman parte de nuestra historia, y son irreemplazables. El pasado 26 enero el ayuntamiento de Andoain ha incluido el monumeto en su Catálogo de Patrimonio Municipal, lo que ayudará a su conservación.

Como veréis, se puede seguir siendo explorador en pleno siglo XXI, y muy cerca de casa.

PD - Hoy sábado 18/2/2012 aparecen un par de artículos en el Diario Vasco sobre este megalito: Nuestros muertos más antiguos, con un vídeo de Luis del Barrio, y Un paseo por la cista de Muntto, en el Leitzaran andoaindarra.

domingo, 5 de febrero de 2012

Roland Garros y el Leitzaran

En 1911 se celebró una carrera (o raid) aérea entre París y Madrid, lo que en la época era una especie de rally París-Dakar pero con aviones. Uno de sus participantes era un pionero de la aviación civil: Roland Garros (1888-1918). Garros estuvo también muy ligado al mundo del tenis, por lo que con su nombre se bautizaron años más tarde un torneo abierto y un estadio (en París) de ese deporte.

En el transcurso de una de las etapas de la carrera el monoplano de Garros terminó cayendo al valle del Leitzaran, junto al río, en la zona de Amasaola. Garros salió ileso, y gente del lugar (entre ellos los centraleros de Bertxin, recién estrenada, y de la Hidroeléctrica Ibérica, actual Iberdrola) sacó su avión hasta el tren de Plazaola para llevarlo a Andoain al ferrocarril del Norte.

En su último número la revista Hementxe publica un artículo de Iñaki Aguirre (incansable investigador de la historia de Andoain) tan interesante como todos los suyos: Aeropuerto del Leizarán (o Andoain). Por su temática relacionada con el valle lo he copiado en el artículo Roland Garros y el Leitzaran, de mi sitio sobre el valle. Disfrutadlo.

martes, 31 de enero de 2012

Las minas de Plazaola - error corregido

En 2003 se publicó (en la revista de una Sociedad de Ciencias) un interesante artículo sobre la exploración de una mina-cueva existente en el valle del Leitzaran, con el nombre de “Mina de Erankio”, en Leitza. En él se trata tanto de la fauna cavernícola pobladora del lugar como de sus aspectos geológicos, entre los que destacan una serie de espeleotemas (estalactitas, estalagmitas, gours, coladas, etc., producto de la acción de corrientes y filtraciones de agua subterráneas). Al interés intrínseco de dichas formaciones hay que añadir su extrema fragilidad.

En ese artículo se dan unas coordenadas que no son correctas (son las de una antigua cantera, con paredes de fuertes pendientes y sin restos de minas). A pesar de todo, basándome en la información de ese artículo publiqué la ficha correspondiente en la página del Leitzaran (como Mina de Frankio, nombre de un caserío muy próximo), en la sección de minas, ya que estaba claro que la mina estaba en Leitza y cerca de Frankio; además en la zona de Frankio hay más minas (Etxetxurieta). Quedaba pendiente su localización correcta.

Por otro lado también tengo recogida una mina, la Mina de Plazaola, junto al caserío homónimo, en Berástegi. Básicamente la información publicada eran unas observaciones mías de campo (no hay que confundir esta mina con las minas de Bizkotx, a las que a veces se les llama también “minas de Plazaola”).

Lo que no se me ocurrió era algo muy sencillo: que la mina “de Erankio”, en la navarra Leitza, era en realidad la mina de Plazaola, en la guipuzcoana Berastegi, a 300 metros al N de las coordenadas incorrectas. Y resulta que coinciden totalmente todos los planos del citado estudio con todas las bocas observables en Plazaola, tanto en planta como en lo relativo a la altimetría.

Así que la mina objeto del estudio es, en realidad, la de Plazaola. La certeza me la ha dado otro artículo publicado recientemente (2011), sobre una exploración espeleológica de estas minas por parte de un grupo que buscaba las minas de Frankio. ¿Cual fue mi error? Yo creo que la rotundidad con la que se situaban las minas en Leitza, y en una zona con más minas, lo que era creible al cien por cien.

Por lo tanto he fundido mis artículos de las minas de Frankio y las de Plazaola en el de esta última; y he añadido fotos y descripciones de la última exploración.

¿Cual es la explicación para el error en las coordenadas (casi 300 metros)? Por la distancia y dirección del error hay que descartar equivocaciones de conversiones geográficas, por ejemplo. La más plausible es que se trató de ocultar la situación verdadera para proteger los espeleotemas de la mina-cueva, MUY delicados.

El primer estudio (de 2003, el de las coordenadas erróneas) es de Carlos Galán, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

El segundo artículo (exploración de 2011) es de Luis Moya, de la Sociedad de Ciencias Naturales Gorosti.

martes, 24 de enero de 2012

Una "cocodrilo" de los Ferrocarriles Vascongados, a la chatarra

Los museos tienen la buena costumbre de intercambiarse material en ocasiones; de esta manera las joyas que poseen pueden ser apreciadas por más gente. En esta dinámica, el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia cedió en 2006 una locomotora "cocodrilo" que había sido de los Ferrocarriles Vascongados (la número 10, de la casa Brown Boveri) al Ferrocarril de Sóller (para el servicio del tren turístico entre Palma y Sóller), y este ferrocarril traspasó a Azpeitia un tranvía que en su día recorrió las calles de Bilbao con el número U-52.

La "cocodrilo" formó parte de una serie de diez locomotoras Brown Boveri, con números de serie 1 al 10 (4001 al 4010 al pasar a manos de FEVE), que funcionaron desde 1928-29 para sustituir al parque de vapor. Esta locomotora fue bautizada con el nombre de Irukurutzeta, y prestó servicio hasta 1999.

Una vez en su destino, fue apartada en el apeadero de Santa María del Carmí, sin entrar en servicio. Aunque estaba vallada, con el tiempo fue totalmente vandalizada y destrozada, y finalmente ha sido achatarrada.

En el blog Treneando, de Mikel Iturralde, podéis leer más información.

domingo, 8 de enero de 2012

Paseo por las centrales del Leitzaran

He tenido la oportunidad de conocer a un grupo de alumnos del "Máster universitario en restauración y gestión integral del patrimonio construido", de la UPV/EHU. Son Ana, Ainara, Aida y Alex (el equipo A), y no se les ha ocurrido mejor idea que hacer un trabajo basado en las centrales hidroeléctricas que funcionan en el Leitzaran.

Esta mañana nos hemos dado una vuelta por el valle y, además de ver, medir y fotografiar por fuera varias de ellas, hemos tenido la suerte de coincidir (pese a ser domingo) con dos centraleros que nos han atendido muy bien. A veces lloviznaba un poco (más bien era calabobos), pero la mañana ha cundido bastante. Nos hemos despedido con un grata sensación de misión cumplida; les deseo mucha suerte en su trabajo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Las flores de la Bixera de Bertxin

Caminando por la vía verde del Plazaola hace ya un tiempo que, cada vez que paso por la Bixera (o Txapela) de Bertxin (también Sorgin-bide), veo estas flores atadas a un arbolico. Parece que las cambian frecuentemente, y tienen todo el aspecto de estar colocadas en recuerdo de alguien.

¿Puede algún amable lector darme alguna pista?

PD (18/3/2012).-En la entrada Elvis Curea y la Bixera de Bertxin os desvelo el misterio.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Juanjo Olaizola Elordi, expulsado de EuskoTren

Con el permiso de mi amigo Joseba (de trenak express) copio y reproduzco su última entrada del blog:

Juanjo Olaizola Elordi, quien fuera desde su inauguración (1992) director del Museo Vasco del Ferrocarril, ha sido despedido de la Sociedad EuskoTren. La historia de esta expulsión comienza ahora hace casi un año, cuando la Dirección de EuskoTren decide prescindir de Juanjo Olaizola como Director del Museo Vasco del Ferrocarril para trasladarle a un nuevo cometido, dentro de la misma Sociedad, en calidad de Responsable de Formación.

Pudo haber aceptado, y parece ser que así se lo llegaban a sugerir algunos amigos intuyendo que lo que se pretendía era apartarle del museo. Pero Juanjo Olaizola dijo que no, prefirió luchar, consiguiendo mantenerse en el museo y no tener que abandonar el material preservado en el museo. (*)

(*) En este tipo de museos el tránsito entre Director saliente y entrate debe de hacerse de una manera ordenada para que el delicado material que se está preservando pueda seguir estándolo.

Aduciendo que el museo vasco del ferrocarril iba a adoptar una forma jurídica distinta, ahora como Fundación, y que “nunca había contado con un Director …”, decidieron iniciar un proceso selectivo al que Juanjo Olaizola, a pesar de ser el Director del museo, se ve obligado a presentarse. El proceso selectivo concluye con el nombramiento, muy criticado en algunas esferas, de una nueva Directora, pese a lo cual Juanjo Olaizola ha podido mantenerse en el museo vasco del ferrocarril hasta que, el pasado 7 de Diciembre de 2011, se le comunica el despido.

Parece mentira que una persona que ha situado a Azpeitia en el mapa internacional de los museos ferroviarios, que ha tenido el reconocimiento de infinidad de estos museos a nivel estatal e internacional, que nos ha hecho sentirnos a todos los aficionados al ferrocarril orgullosos de que este Museo “vivo” se convirtiera en modelo a seguir por otros muchos museos, ferroviarios o no… Parece mentira que tú que has conseguido seguir aportando valor al museo con todos y cada uno de los superiores jerárquicos, de diferentes signos políticos, hayas tenido que sufrir ahora, este triste despido.

Señores/as responsables de EuskoTren:

No, no creo que sea Juanjo Olaizola quien está “…dañando gravemente también la imagen y prestigio de la propia Sociedad Pública EuskoTren y de la Fundación del museo del ferrocarril…” sino que, en mi opinión, son Vds., los que actualmente ostentan la responsabilidad de dirigir el Departamento de Transporte del Gobierno Vasco y EuskoTren, los que están acabando con la credibilidad y el crédito conseguido por el Museo Vasco del Ferrocarril.

¡Ha sido un honor, Juanjo!

¡Ojalá hubiese más personas como tú en muchos ámbitos de las Administraciones Públicas! ¡Seguro que nos irían mucho mejor las cosas!

Sé que son momentos muy difíciles para ti y tu entorno, Juanjo. El museo es tu vida, has tenido la fortuna de dirigirlo pero también ha supuesto para ti, para vosotros, muchos sacrificios. “El museo es lo primero…” te he escuchado muchas veces. Vete con la cabeza bien alta, Juanjo. La licitud o ilicitud tanto de tu despido como de tu reivindicación de la condición de Director del museo vasco del ferrocarril la decidirán, ahora, los tribunales.

¡Muchas gracias Juanjo!

Eskerrik asko!