miércoles, 20 de marzo de 2019

Errezuma: Unas ruinas grandiosas

Os propongo conocer un txoko que, a pesar de lo escondido que parece, se encuentra realmente a mano. Se trata de las ruinas de lo que en su día fue la ferrería de Errezuma, en Leitza.

Como todas las ferrerías que han conservado importantes restos de piedra, estos suelen ser del siglo XVIII (de hace unos 250 años). En esta ferrería se hizo luego una intervención a principios del siglo XIX para aprovecharla como fábrica de papel. Entre los cambios que se hicieron hay uno que llama poderosamente la atención, pues imprime un carácter espectacular a estas ruinas: un hueco rematado por un impresionante arco gótico. Detrás de él van desplegándose las viejas paredes de lo que en su día fue una ilusionante industria.


Muy cerca, subiendo cien metros por la carretera, veremos la presa de la ferrería, que también tiene su aquel. Es una presa del tipo denominado de arco con contrafuertes, que popularizó el vizcaíno Pedro Bernardo Villarreal de Bérriz.

La ferrería ya estaba en funcionamiento en el año 1349, así que estamos ante casi quinientos años de industria.

Cerca está también la presa (y unas casi invisibles paredes) llamada “del batán”, pues en esa pequeña fábrica se elaboraban tejidos de lana, entre otros los “kapusais” o capas que usaban los pastores antiguamente.

Para acceder a Errezuma, desde el centro de Leitza se toma la carretera en dirección a Huitzi y Lekunberri, y a un kilómetro se toma el desvío a la izquierda que nos lleva al barrio de Erasote. Un par de kilómetros más y estamos en el puente de acceso al caserío Errezuma (conviene dejar el coche en la misma carretera, en una amplia curva cien metros más arriba, donde está la presa).

martes, 12 de marzo de 2019

Barrenola: hallados restos de la presa y parte del canal

La ferrería de Barrenola, en el río Leitzaran, es una de las ferrerías hidráulicas más antiguas de este valle, pues data del siglo XIV. Antes de construirse la ferrería hidráulica, en Barrenola ya había haizeolas o ferrerías de monte funcionando.

Entre los escasos restos conocidos de esta ferrería estaban unos tramos del canal en su recorrido final. Unas escombreras (procedentes de la construcción del ferrocarril) taparon en su día buena parte de la zona, incluyendo esta parte final del canal.

El autor de estas líneas ha identificado una explanación existente en la zona como la parte superior del canal de la ferrería, en un recorrido de 140 metros. Se trata de una explanación a media altura entre la vía verde del Plazaola (antiguo ferrocarril Pamplona-San Sebastián) y el río, cuya cota es la misma que la de la parte de canal que ya se conocía. La explanación tiene unos dos metros de anchura, y está ligeramente hundida a veces en el centro, lo que es característico de los restos de antiguos canales.


Aún más: en el extremo del canal más alejado de la ferrería hay una estructura de piedras, bastante estropeada y de aspecto antiguo. Por el lugar en el que se encuentra, lo más probable es que se trate de restos de la presa de la ferrería, la que alimentaba de agua al canal. Es difícil saber si la presa era de piedra o bien de madera (lo más habitual en aquella época). En este último caso, estas piedras habrían formado parte de un estribo de la presa.

Seguiremos buscando cosas.