lunes, 28 de diciembre de 2015

Urlio

Hace seis años, en unas notas sobre el sel de Urlio, os hablaba de la borda del mismo nombre, una construcción pastoril algo mayor que la típica borda ganadera, con una pequeña vivienda incorporada.

La borda de Urlio se sitúa en un bonito paraje, un hayedo de pocas hectáreas que sobresale entre los habituales pinares del valle del Leitzaran, especialmente en otoño y en invierno. Es un paseo muy recomendable.

Hace unos días he tenido la oportunidad de visitar de nuevo la borda, y comprobar su estado. El tejado ha empezado a derrumbarse por un par de sitios en su parte oriental, y como no es previsible que se vaya a reparar en pocos años se vendrá todo abajo y la borda quedará en ruina total.


Las puertas de acceso han sido forzadas y abiertas, por lo que ahora es posible (con el consiguiente riesgo por el estado del tejado) explorar su interior. Además de la cuadra, que ocupa unos dos tercios del ancho de la borda, tiene un par de dormitorios y una cocina que me ha impresionado: cocina “económica” (de leña y carbón) con caldera, agua fría y caliente, amplia fregadera, despensa… incluso luz eléctrica (al igual que en los dormitorios), cuya fuente ignoro. ¿Algún generador a gasolina?
El estado de la cocina no es sólo debido al tejado roto: el vandalismo gratuito se ha cebado con ella.

Me temo que la próxima vez que os hable de esta borda sea para contaros que ya está en las últimas.

Lamparita en un dormitorio

domingo, 13 de diciembre de 2015

DESTROZOS EN JAIZKIBEL

Reproduzco aquí la entrada del blog "El cromlech pirenaico" del 2 de diciembre. Alfonso Martínez nos cuenta cómo un desbroce ha dañado varios monumentos megalíticos.

Hace unos días,  nuestro compañero Iñigo Txintxurreta nos avisó de que varios megalitos de Jaizkibel habían sido dañados por un desbroce bestial.

Parece mentira que en Gipuzkoa  y en el año 2015 ocurran estos desmanes. Para empezar,  todos los megalitos tienen su placa correspondiente, son conocidos por los guardas forestales y están fichados en sus respectivos Ayuntamientos.

Estos son los destrozos:

  • dolmen de Atxiñar: señal rota. (foto de Iñaki Gaztelu)
  • cromlechs de Jaizkibel II: algunos testigos  dañados.
  • dolmen de Iskulin: losa rota.La desbrozadora  ha pasado por encima del túmulo.


Dolmen de Atxiñar



Cromlechs de Jaizkibel II



Dolmen de Iskulin

Menos mal que han sido rápidos en reponer la señal del dolmen, puesto que hoy, 2 de diciembre, ya la habían colocado.

sábado, 28 de noviembre de 2015

El desprendimiento de Inturia

La vía verde del Plazaola está cortada desde ayer debido a un derrumbamiento, y el corte seguramente va para largo. Está interrumpida a legua y pico (unos siete kilómetros) de Andoain, algo más arriba que el caserío Inturia.


Hubo un tiempo (durante cien años, exactamente) en el que el paisaje del río Leitzaran fue diferente. Estoy hablando de la presa de Inturia y del embalse que originaba, imagen de postal que se extendía más de un kilómetro aguas arriba.

Pero esa presa no dejaba circular hacia arriba a los peces, por lo que decidieron eliminarla, en lugar de estudiar otras alternativas como la construcción de una escala de peces. Así que en 2013 tiraron el cuarto superior de la presa, en 2014 el siguiente cuarto, y este año han continuado con el siguiente. Siempre en agosto.

La presa estaba junto a una de las bocas del túnel nº 25, y a la salida de la otra boca, en un ensanchamiento de la vía verde, había un mirador excepcional sobre el remanso de agua, con fuentecita incluida. A finales de marzo de este año comenzó a derrumbarse el terreno del mirador y a estrecharse la vía verde. Estrechamiento y derrumbe que fueron agrandándose, hasta el punto de que a primeros de agosto una excavadora tuvo que escarbar en la ladera del monte para ampliar la calzada. Pero de poco ha servido: la caída ha seguido adelante, y ayer llegó a un punto en el que ya resulta peligroso pasar hasta andando (en coche es imposible), por lo que con buen criterio han decidido cerrar el camino.

El desprendimiento se ha producido en la parte externa de una curva del río. Mientras existió el embalse, la velocidad del agua no era grande, debido a la elevada sección del cauce. Pero al no estar represada el agua ha ganado mucho en velocidad y, por lo que parece, ha ido socavando la parte inferior de la ladera (básicamente un relleno de piedras y tierra), lo que ha provocado el desaguisado. Las lluvias de esta semana y la consiguiente crecida del río han rematado la situación.

Probablemente la solución sea crear un dique de escollera y su posterior rellenado. Será una obra de cierta entidad, a la que además tendrán que asignar un presupuesto. Vamos, que tenemos corte para una temporada.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Vía verde del Plazaola cerrada en Inturia

Hoy (27/11/2015) ha quedado cerrada la vía verde del Plazaola, por la zona de Inturia, a unos 7 km de Andoain.

La causa ha sido un corrimiento de tierras.

Actualización (28/11/2015).- Nuevo artículo en el blog: "El desprendimiento de Inturia".

martes, 24 de noviembre de 2015

Las plantas carnívoras del Leitzaran

Pues sí, en el valle del Leitzaran hay plantas carnívoras; al menos así las define la wikipedia.

Como dije hace poco en un artículo que he subido sobre la turbera de Usabelartza, entre otras plantas que cohabitan en dicha turbera se encuentran ejemplares pertenecientes al género de las droseras, AKA rocío del sol o eguzki-ihintza. Tienen un paladar bastante peculiar, pues de toda la fauna que tienen a su disposición (incluyendo grandes mamíferos de carne bien roja) se alimentan exclusivamente de insectos. De hecho, si os fijáis bien en la foto que he puesto, una drosera se está zampando una deconstrucción de mariposita.

Por cierto, hasta ahora en ninguna ocasión he conseguido ver personalmente una de estas plantitas (deben de ser inquilinas de la parte alta de la turbera). Parece que florecen hacia julio, así que seguiremos insistiendo. Una de esas droseras, la drosera intermedia, está en peligro de extinción en nuestra región, así que a estas plantas (como a cualquier otra) hay que respetarlas y limitarnos a mirarlas y hacerles fotos. También se les puede cantar . Droseras no, pero caballos y vacas hay unos cuantos por esas praderas.

Si alguien no sabe lo que es una turbera, cuando baje de Aitzkorriko hacia Usabelartza y por despiste se vea de repente en medio de una pradera encharcada que te empapa las botas ¡eso es una turbera!

Fuente: Wikimedia Commons

martes, 17 de noviembre de 2015

De puentes y caminos antiguos: Mustar-Ameraun

En un artículo medianamente técnico siempre hay detalles que se quedan fuera, vivencias que no se pueden contar, pues no es el lugar adecuado. Esa fue una de las razones que me animó a crear este blog: crear un txoko para esas pequeñas historias. En este caso, el artículo en cuestión es sobre el camino de Mustar a Ameraun.

Cualquiera que haya enredado un poco alrededor del acueducto de la central de Ameraun se habrá preguntado qué pinta ahí el puentecito de aspecto casi medieval que parece Sancho al lado de Don Quijote (os animo a deteneros aquí a disfrutar del lugar).


Por el sur la cosa está clara, aún quedan restos del camino que lo unía con el puente de la ferrería de Mustar. Pero después de atravesar el puente no se ve por dónde continuaba el camino: se llega a la orilla del canal, y punto. Ahora bien, el puente es bastante más viejo que el canal.

Desde el borde del canal se adivina más allá de la orilla opuesta el trazo de un antiguo camino. Pero ¿cómo llegar a él, sin cruzar el canal? Y es que a veces nos obcecamos en busca de una solución concreta, sin usar el pensamiento lateral.

La cosa fue tan tonta como, en lugar de subir hasta el canal, seguir por la base de su muro de piedra, y llegar al punto por el que el canal salva el curso del arroyo Antxakadi... ¡Con un precioso arco, por el que es posible pasar por debajo del canal al otro lado! [FACEPALM]

Trepando un poco se llega a un muro por el que el camino vadeaba el arroyo. Se ve el camino procedente del puente,que después del arroyo comienza a subir en dirección a Ameraun. Y aunque estaba, como siempre, bastante sucio, era posible recorrer una ruta que llevaba posiblemente más de un siglo (desde que se hizo el canal) sin usarse. Al llegar a un pequeño espolón desaparece, pero luego es posible localizarlo de nuevo y seguir por él hasta que se junta con una pista trazada sobre el antiguo recorrido, y que nos lleva hasta Ameraun. Misión cumplida: ya sabemos para qué era el puente.

Por cierto, si desde la vía verde cruzamos el puente y nos dirigimos a la derecha en vez de hacia el canal, bajaremos hacia el río, y se puede ver aquí también el antiguo camino. Una vez en la orilla tendremos enfrente el estribo de otro puente más antiguo.

Atención: El puente en cuestión está rompiéndose. Es peligroso pasar por él.

viernes, 30 de octubre de 2015

Los túneles del Plazaola y sus números

Aunque la fama de tener muchos túneles la tenía el “topo” (ferrocarril San Sebastián-Irún-Hendaya), el ferrocarril de Plazaola se llevaba la palma, sobre todo a su paso por el valle del Leitzaran guipuzcoano. En diecinueve kilómetros (Plazaola-Andoain) había 31 túneles, y en los cinco kilómetros que separan Plazaola de Ameraun tenía nada menos que ¡once! túneles.

Hacia los años 70 a alguien se le ocurrió numerar los túneles del Leizarán, probablemente en relación con proyectos que surgieron en la época, como por ejemplo uno que hubo para construir un embalse entre Olloki e Inturia, o el que luego se convirtió en la actual A-15 (que en principio iba mucho más abajo, cerca del río).


La numeración se inició en el túnel que hacía el nº 31 del a línea Pamplona-San Sebastián, por lo que el decalaje entre la numeración oficial y la guipuzcoana es de 30. El último túnel numerado fue el de Antzizar (en Andoain, nº oficial 61), que recibió el nº 31.

Estos 31 túneles leizaraneses recibieron, pues, la visita  de un pintor que, a golpe de brocha y pintura blanca, les estampó sus correspondientes guarismos en la boca que da a Pamplona. El número lo pintaron donde podían: fuera del túnel, en el revestimiento exterior (a mayor o menor altura) o ya en la pared interna del túnel, a la izquierda o a la derecha.

La mitad de esos números se han perdido (o yo no he sabido encontrarlos). He conseguido localizar con seguridad los siguientes: 3, 4, 5, 9, 10, 11, 13, 15, 16, 19, 20, 24, 26, 30 y 31. Algunos se ven muy bien cuando se baja despacio desde Plazaola; otros se resisten un poco.

Dentro de poco pondré un artículo dedicado a estos números dentro de mi web sobre el tren de Plazaola, que por cierto la tengo un tanto abandonada.
Número del túnel de Otita