Buenas,
Después de un paréntesis más o menos coyuntural retomo el blog, pues se me amontonan unas cuantas cosas para contar.
Debido a una baja médica en la que aún me encuentro inmerso poco he podido hacer relacionado con mis trabajos sobre el Leitzaran, aunque he logrado hacer algo de trabajo de campo. Ya os iré informando. Sobre asuntos menos académicos también hablaré, como por ejemplo la próxima blogafari que vamos a celebrar este viernes.
Hala, que soñéis con los angelitos.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Seguimos
domingo, 7 de octubre de 2012
Acceso a Plazaola con coche
Plazaola es un paraje del valle del Leitzaran que resulta clave para moverse por él. Situado en el confín entre Guipúzcoa y Navarra, es el acceso meridional a la vía verde guipuzcoana del Plazaola (el único otro acceso es Andoain, en el otro extremo), punto de partida de una serie de excursiones, y en el mismo Plazaola y sus proximidades hay varios elementos patrimoniales de interés (ferrería, central eléctrica, minas, una cantera...).
Hasta este verano la forma tradicional y más cómoda de llegar a Plazaola desde la carretera Leitza-Berástegi era tomar un desvío justo bajo la autovía, donde los caseríos Urto y Urto-txiki, señalizado como “Erreka Auzoa”. Esta carreterita empalmaba con un tramo asfaltado de la vía verde navarra que llegaba hasta Plazaola.
Para preservar la seguridad de los usuarios de la vía verde, el ayuntamiento de Leitza ha colocado sendos carteles en los dos extremos de este tramo asfaltado (Urto-txiki y Plazaola), que prohiben la circulación de vehículos a motor (excepto los que tengan autorización para ello). El incumplimiento de la prohibición se supone que será castigado con una multa de cierta cuantía, al igual que sucede en la parte guipuzcoana de la vía verde.
La forma de llegar ahora a Plazaola con coche es por una pista forestal que arranca de la misma carretera, justo al norte del puente de Urto, en el área recreativa que lleva el mismo nombre, y que nos conduce hasta el mismo Plazaola. Esta posibilidad ya existía anteriormente.
Actualmente la pista se encuentra en muy buenas condiciones, aunque hay que esperar que se vaya deteriorando por el paso de camiones madereros (tienen que cricular obligatoriamente por esta pista).
Por supuesto, el acceso andando o en bici está permitido (desde siempre) y es lo más recomendable.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Burdina Taldea sigue con la ferrería de Olloki
Los voluntarios de Burdina Taldea (grupo con sede en Andoain, pero procedentes de muchos pueblos) continúan incansables con sus tareas de recuperación del patrimonio histórico de Andoain y sus alrededores (Leitzaran, Tolosaldea...). Este año han continuado con la restauración de varios karobis (hornos caleros) en Leitza, Urkizu y Sorabilla, y han seguido con los trabajos de prospección en alguna mina abandonada (por ejemplo, la de Tolarea, en Leitza).
Burdina Taldea también ha seguido en 2012 con los trabajos de recuperación de la ferrería de Olloki, que empezaron el año pasado. Recordemos que los restos de esta ferrería fueron enterrados en los años 80 con barros y lodos procedentes del dragado de la presa de la vecina central subterránea de Olloki (irónicamente esa presa era la antigua presa de la ferrería).
Este año se ha seguido excavando para continuar con la liberación de la pared oriental de las anteparas. Si hace un año ya quedaron al descubierto los dos primeros arcos de esta pared (contando desde la entrada de aguas), ahora se han sacado a la luz otros dos arcos más del total de seis que había en esta pared. El muro está muy deteriorado; le faltan los dos o tres metros superiores que en su día echaron abajo las excavadoras. También se ha empezado a desenterrar el inicio de la pared izquierda de las anteparas, en la parte final del depósito de carga.
Gracias a la labor de este equipo se están recuperando parte de unos valiosos restos de nuestra historia, aunque la mayoría de ellos quedaron destrozados. La idea futura es ir consolidando los materiales que aparecen. De todas formas aún queda mucho trabajo por hacer, dados los escasos medios disponibles. Lo más preocupante es la ausencia de ayudas económicas, ya que las instituciones tienen seguramente otras prioridades agravadas por la crisis. En fin, es lo que hay.
A todos los que pasen por este paraje de Olloki (andando, en bici o a caballo) les animo a detenerse unos minutos para contemplar estas paredes que tienen unos cuantos siglos a sus espaldas, así como el puentecito que hay al lado (también fue de la ferrería).
Actualización: Noticia publicada en Berria.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Un tornillo EN EL Plazaola
En mi anterior entrada al blog (Un tornillo del Plazaola) comentaba el hallazgo de un tornillo o tirafondo en las proximidades de la vía verde del Plazaola; hasta ahí todo correcto. A continuación lo atribuía sin dudarlo a restos de la antigua vía del ferrocarril Pamplona-San Sebastián (o tren del Plazaola). Y parece que en eso patiné.
Juanjo Olaizola, incansable historiador del mundo ferroviario, me ha hecho este comentario en la entrada:
Supongo que se habrá usado para la realización de añgún vallado o similar, en el adecentamiento de la Via Verde.
Así que he metido la patorra, a la vista del comentario de Juanjo. En mi descargo diré que en el libro EL PLAZAOLA - Tren txiki (Esnal-Amotxastegi, en Andoaingo Paperak), en la página 130, se reseña algún material que quedó al descubierto en las inundaciones de 1983. Entre ese material aparece un tirafondo prácticamente idéntico al que yo encontré, y con las mismas dimensiones. En todo caso, la conclusión sería que en el Plazaola se emplearon tirafondos idénticos a los usados por RENFE, a pesar de la diferencia de anchos de vía, peso de los carriles, etc.
Juanjo, gracias por la aclaración.
sábado, 18 de agosto de 2012
Un tornillo del Plazaola
El ferrocarril Pamplona-San Sebastián (PSS), más conocido como "el Plazaola", terminó sus andanzas en octubre de 1953 (a raíz de las inundaciones del 14 y 15). No obstante, en el valle del Leizarán guipuzcoano continuó cierto tráfico local hasta 1958, principalmente para acarreo de madera. En la primera mitad de los 60 fue desmontada la vía en su totalidad, tanto los carriles como las traviesas y todos los pequeños accesorios (tornillería, bridas, etcétera).
Una caminata por el antiguo Plazaola (actualmente acondicionado como vía verde) es colofón de muchos paseos por los montes aledaños, tanto por el cordal Adarra-Mandoegi-Altzegi como el de Uzturre-Ipuliño (bajando por "los canales"). Un entretenimiento añadido solía ser la búsqueda de tornillos (y hasta de traviesas) entre el balasto, que aún se conservaba. Hacia 1976 levantaron todo el suelo entre Andoain y Olloki (diez kilómetros) para soterrar una conducción de agua potable, y en ese tramo se acabó la diversión. En los años 90 también se removió el suelo original del resto del valle, entre Plazaola y Olloki.
Por eso me alegré hace unos días al encontrarme un tornillo de los que sujetaban los raíles a las traviesas, con óxido pero en bastante buen estado (técnicamente es un tirafondo, de acero estampado). No fue en la misma plataforma de la vía, sino en un terraplén muy próximo, en la zona de Barrenola y proximidades de la central eléctrica Plazaola 1.
El hallazgo fue fortuito. La única posibilidad actual de prospectar en busca de este tipo de artilugios es en el interior de ciertos túneles abandonados, con los riesgos que ello conlleva.
Actualización: Tal como me indica Juanjo en un comentario, el tirafondo es altamente improbable que proceda del Plazaola. Lo recojo en el post Un tornillo EN EL Plazaola.
viernes, 10 de agosto de 2012
Al desbrozador de Ormakio: gracias
A veces uno se encuentra con sorpresas muy agradables en sus paseos por rincones un tanto apartados. Os cuento un caso reciente.
El río Leitzaran tiene dos arroyos afluentes con el mismo nombre: Ormakio (u Ormaki). Los dos están en su margen derecha; uno de ellos en el término navarro de Leitza, y el otro en el guipuzcoano de Elduain, justo al oeste, limítrofe con Eldua (Berastegi) y Andoain. Me voy a referir a este último. El vallecito del arroyo Ormakio mide escasamente tres kilómetros, y no tiene muchos elementos destacables (aparte de su riqueza forestal y posibilidades ganaderas): unos grupos de bordas pastoriles (ya en ruinas), unas pequeñas catas mineras, las captaciones y canal de agua de la minihidráulica de Mugeta y, quizá, algún antiguo sel.
En cualquier caso, no es un lugar de destino habitual para un montañero o paseante, ni tampoco lugar de paso para los montes próximos. Salvo despistes (que también los hay) el visitante del Ormakio termina en el vallecito con intención de ver algo concreto (incluida la pesca), o bien recorriendo caminos en plan explorador. Por ello no es de extrañar que los caminos y pistas que lo recorren queden inservibles por la maleza en cuestión de pocos años.
Hace unos días me dirigí a ese vallecito con intención de visitar las ruinas de unas bordas que conocía de hace años; quería ver si aún podía hacerse alguna foto, y también localizar una fuentecita próxima. Tomé la pista forestal "general" que sube desde Inturia hacia Argarate, y al poco tiempo me desvié por otra pista que se dirige hacia el Ormakio por su margen izquierda; es una pista que se termina en el propio vallecito. Al principio estaba medio cerrada por el típico monte bajo: brezos, argomas, zarzas... aunque aún era transitable.
De repente, transcurridos unos cien metros... ¡la sorpresa! a partir de ese punto alguien había desbrozado la pista en toda su anchura. Y en toda su longitud restante, casi un kilómetro. Más aún, después de esa pista el desbrozador ha limpiado algo y pisado un antiguo camino que continúa por la orilla izquierda, en dirección a la presa de Mugeta; lo seguí un trozo, pero al ir solo me di media vuelta en un punto algo delicado.
Y ¡otra sorpresa! Hacia la mitad de esa pista partía en tiempos un sendero que, después de cruzar el arroyo, subía hacia las bordas que quería visitar. Pues bien... ¡también estaba desbrozado! Mismamente como si el desconocido desbrozador hubiese adivinado anticipadamente mis futuras intenciones de recorrer, precisamente, esos caminos. Increíble.
Creo que será difícil que la persona (o personas) que hicieron esa limpieza lean esto, pero me gustaría agradecérselo, y conocer el motivo de su trabajo.
PD.- Aunque la pista tiene su buen par de metros de anchura, el desbroce se hizo a pie, pues hay un par de sitios por los que no ha pasado ningún vehículo.
domingo, 5 de agosto de 2012
Menos Gezatari
Hace ahora dos años que denunciaba en este blog que, a raíz de unos trabajos realizados en la orilla del Leitzaran, las excavadoras habían dañado el estribo que se conserva del puente de Gezatari. En esos trabajos se taló todo el bosque de ribera existente en la zona (roble, aliso, pino, etc.), y se repasó todo con excavadoras (causantes del desastre). Después se plantaron alisos de vivero. Si antes ya esra una zona expuesta a las crecidas del río, después de esta manipulación quedó aún más desprotegida, por la práctica carencia de árboles de un porte mínimo y de raíces que sujetaran la tierra. Y ha pasado lo previsible: en la riada del pasado 6 de noviembre el agua campó por sus respetos, barriendo mucha tierra y piedras, entre otras las de la parte superior de lo que quedaba del estribo. Por cierto, el objetivo por el que se taló toda la zona para repoblarla de nuevo no se ha cumplido (zona de refugio para el visón europeo), evidentemente.

