sábado, 14 de agosto de 2010

Una de cal y otra de arena

La de cal...

El pasado mes de julio
Burdiña Taldea
(grupo andoaindarra de voluntarios casi tan chalados como yo) nos han dado de nuevo una grata sorpresa: la limpieza de los hornos de Mustar, dos hornos de calcinación de mineral en los que descargaba el trenecillo procedente de Lorditz (de tracción animal). Este mineral procedía de las labores de Urdanbide y de Altzegi.

El mineral ya quemado se cargaba en los vagones del Plazaola, que pasaba por debajo. No quedan restos de los cargaderos; sólo una rampa empedrada en parte, sobre la que se asentarían unas tolvas que ya no existen.

Los chicos de Burdiña Taldea han dedicado varios días a la colocación de andamiajes, desbroce, tala de árboles en el interior de los hornos... en fin, lo normal en estos casos. Muchas gracias, se las merecen.


...y la de arena

Da igual que uno vaya publicando aquellos elementos de interés que, en caso de continuar escondidos, pueden terminar desapareciendo. Bien sea por desinterés, por negligencia o por desidia las excavadoras terminan llevándoselo todo por delante. Recientemente me comentaban que ingenieros y técnicos cuya labor se desarrolla en el Leitzaran (entre otros muchos sitios) no son usuarios habituales de internet, por lo que desconocen todo lo publicado tanto en la web del Leizarán como en otros medios. Como a modo de disculpa.

En 2007 publiqué un artículo sobre un estribo de un puente cerca del término de Gezatari. Puede que no tuviese mayor importancia (o puede que sí). En cualquier caso era una entidad fácil de mantener: bastaba con no tocarla.

Este año (2010) alguien ha decidido cambiar la fisonomía de la zona: han talado todo el bosque de ribera que había (roble, aliso, pino, etc.), lo han allanado bien con excavadoras, han echado tierra encima, y han colocado de nuevo pequeños alisos de vivero. No entro en la idoneidad de estas acciones, pueden ser perfectamente aceptables.

Pero ¿era necesario echar abajo el estribo de un antiguo puente? ¿Desconocimiento, estando publicado en internet? Al maquinista o al encargado de la obra, ¿no se les enciende una luz roja al ver una pared de piedra perdida en el culo del mundo? Ya no tiene remedio.