sábado, 27 de agosto de 2016

La antigua presa de Olaberria

Han quedado a la vista los restos de la que fue presa de la ferrería de Olaberria, en el río Leitzaran (en Andoain).

Básicamente están formados por un murete de hormigón hecho con escorias y polvo de mineral calcinado (llamativo por su color oscuro), que se ve en unos diez metros de largo y que está reforzado con unos troncos de madera; esta presa se continúa con un trozo del arranque del antiguo canal, del mismo material.


Unos metros aguas arriba asoman tímidamente del suelo unas maderas, restos de otra presa de madera seguramente más antigua que la de hormigón. Son un testimonio muy modesto.

Olaberria fue la ferrería leizaranesa que más tarde cerró: aparece trabajando en 1862. A pesar de todo, no nos queda casi ningún vestigio de ella; tan sólo unos trozos de las paredes del caserío/vivienda de la ferrería. De ahí que esta presa adquiera aún mayor valor.

Su aparición permanente ha sido posible por el derribo de la presa de la central de Otita (posteriormente aprovechada por Truchas Erreka), pues antes estaba cubierta permanentemente por este embalse. Sólo se veía en las pocas ocasiones en las que la presa de Otita era vaciada para su mantenimiento.

Os cuento todo esto porque tengo mis dudas de que estos restos vayan a permanecer intactos mucho tiempo. Por eso os animo a que os acerquéis a verlos.

Por un lado tienen que ampliar por debajo la escala de peces de la presa de la vecina central de Olaberria, pues se ha quedado “colgando” al haber bajado el nivel del agua del río. Es casi seguro que la maquinaria que empleen para ello va a arrollarlo todo impunemente.

Por otro lado, las maderas, al haber quedado al aire, comenzarán a pudrirse lentamente, y además ahora están mucho más expuestas a las avenidas del río, con lo que su futuro tampoco parece muy halagüeño.