jueves, 7 de diciembre de 2017

El horno de Ormakio, en el Leitzaran

He podido localizar en el valle del Leitzaran los restos de un horno que tiene alguna particularidad, por lo que para mí tiene bastante valor: el horno de Ormakio.

Se trata de unas piedras formando un trozo de muro, con un pequeño arco en el medio, y una especie de rotonda excavada en la ladera, que era donde se asentaba el horno propiamente dicho (cuyas paredes han desaparecido). En la pared de tierra de la ladera se ha conservado un revestimiento formado por piedras y arcilla calcinadas y algo manchadas de hierro, que es lo que nos dice cual era la utilidad de este horno: calcinar mineral.


La particularidad es que estos hornos solían situarse bien junto a explotaciones mineras, bien junto a las ferrerías (las arragoas). Y en el valle del Leitzaran, que se sepa hasta ahora, estaban siempre junto a las ferrerías (los hornos de Bizkotx y Mustar eran de otro tipo). Además no conozco ninguna explotación minera de cierta entidad cerca de este horno.

¿Significa eso que en las proximidades de este horno pudo haber una ferrería? Lo cierto es que ese lugar, por la pendiente del río y anchura del terreno, en el vallecito del Ormakio es en el único sitio en el que se podría instalar tal industria (estamos hablando de ferrerías protohidráulicas, siglos XIV-XV). Soñar es gratis: yo apuesto por la ferrería de Aunzola.

El otro motivo por el que el descubrimiento me ha resultado gratificante es que yo ya lo había visto hace unos cuantos años (más de treinta), pero luego no interpreté bien las anotaciones que hice, y no fui capaz de volver a encontrarlo hasta ahora. El que la sigue la consigue.

martes, 8 de agosto de 2017

En cualquier txoko del Leitzaran

De repente...


sábado, 29 de julio de 2017

Exposición del Plazaola en Inturia

Del añorado ferrocarril Pamplona-San Sebastián (PSS, o tren txiki para los andoaindarras) no nos han llegado demasiados recuerdos, sobre todo de su infraestructura (túneles y puentes aparte).

Desde hace unos meses puede admirarse un preciado recuerdo de ese ferrocarril que está situado en un marco incomparable: Inturia, en la orilla izquierda del río Leitzaran; más exactamente  en medio del pedregal procedente de la presa que demolieron hace año y medio.

El tal recuerdo consiste en una traviesa de madera, de esas que ya son casi imposibles de encontrar. El agua depositó la madera en la orilla a finales de enero, y algún alma caritativa la colocó sobre un par de piedras para su mejor contemplación.

La traviesa estará expuesta en dicho lugar hasta la próxima crecida de aguas del río (o hasta que algún alma menos caritativa se la lleve a su casa).

domingo, 28 de mayo de 2017

La vía verde del Plazaola, abierta del todo

Él túnel de Uitzi, en la vía verde del Plazaola, quedó cerrado en febrero debido a su mal estado. Aunque la idea inicial fue abrirlo para las vacaciones de Semana Santa, las obras se han prolongado hasta ahora. Por fin, hace un par de días, ha quedado abierto de nuevo. Esperamos que aguante.


Este túnel está situado entre Leitza y Lekunberri. Tiene 2.630 metros de largo, y fue durante años el más largo de la península en ferrocarriles de vía estrecha. Aunque era posible transitar por él de mala manera, fue acondicionado y abierto como parte de la vía verde en 2011. Sin embargo, desde entonces ha estado cerrado en varias ocasiones, en general por desperfectos causados por aguas subterráneas.

También han cesado los cortes en Beines, en la vía verde guipuzcoana, que venían produciéndose desde enero en días laborables para sacar madera.

jueves, 6 de abril de 2017

Próximo derribo: presa de la ferrería de Olloki

Ander Izagirre  publicaba hace diez años un artículo titulado Leitzaran, memoria en derribo. No ha cambiado nada: “El Leitzaran es una especie de museo al aire libre en el que se conserva, petrificado, medio milenio de historia guipuzcoana. Pero la ignorancia y la dejadez están destruyendo un patrimonio asombroso sin que nadie mueva un dedo.”

Nos enfrentamos ahora al próximo (que no último) capítulo: van a derribar la presa de la ferrería de Olloquiegui, dos veces y media centenaria y uno de los pocos vestigios que quedan de esa ferrería que se suponían protegidos por la administración.


No sólo tiene el valor intrínseco relacionado con la ferrería. Además es de un tipo muy particular: es una presa de arcos con contrafuertes (diseño de Pedro Bernardo Villarreal de Berriz), única de su clase en el río Leitzaran. Sólo por eso ya es digna de conservarse.

Lo peor de todo, como siempre, es que hay soluciones aceptables mucho menos invasivas. Lo que quieren hacer no tiene marcha atrás.

El autor del proyecto es la Diputación guipuzcoana, y su coste supera los 600.000 €, financiados en parte con fondos europeos.

Siento dar de nuevo la tabarra con estos temas, pero creo que hay que hacerlos públicos (aunque al final no se consigue nada).

miércoles, 8 de marzo de 2017

La ferrería de Plazaola rota: diez años ya

Hoy hace diez años de un lamentable suceso: la pérdida de buena parte de los restos de la ferrería de Plazaola (situada en el río Leitzaran), a la sazón los mejor conservados del valle.

¿Qué ocurrió? Lo cuento en Plazaola rota. Resumiendo:

- Una serie de desafortunados acontecimientos ocasionaron la rotura del canal de la electra Plazaola 1, que pasa sobre las anteparas de la ferrería. El destrozo causado por el agua fue importante.
- El dueño de la central, para reparar el canal, sepultó media ferrería.
- El departamento de arqueología de la Diputación guipuzcoana, perfectamente enterado de los hechos, no hizo absolutamente nada para impedirlo. La Diputación es la encargada de proteger el patrimonio histórico.


Hoy no ha cambiado nada. Rezaremos para que no se repita una situación similar, pues los encargados de velar por nuestro patrimonio histórico pasan olímpicamente del tema.

Afortunadamente, actuaciones como las de Burdina Taldea recuperando estos legados culturales (ferrerías de Mustar, Ollokiegi, Olazar, Inturia… amén de molinos, karobis, lina-putzuak, etc.) nos hacen ser un poco más optimistas. Mila esker.

domingo, 5 de marzo de 2017

Ferrería de Barrenola: hallado un nuevo zepadi o escorial

La ferrería de Barrenola, en el río Leitzaran, es uno de los pocos casos de restos de una ferrería que podemos llamar protohidráulica (las primeras ferrerías en las que se aprovechó la fuerza del agua para tareas mecánicas). De ella no nos queda casi nada: varios zepadis (escoriales), y probablemente restos de un horno de calcinación.

Recientemente me he topado con un nuevo depósito de escorias, lo que añade más elementos para seguir estudiando la historia de este lugar. Las escorias asoman al exterior en la misma vía verde, pero no destacan nada entre una tierra más bien oscura. Ha sido mi cabezonería (haciendo honor a mi apellido) la que, al fin, me las puso delante de las narices.


El artículo sobre la ferrería ya está convenientemente actualizado.