Hoy cumple diez añitos mi web sobre el Leizarán. En el propio sitio web he puesto una pequeña página dedicada al evento; en ella explico brevemente el nacimiento y evolución de la web. He puesto también una serie de enlaces a versiones anteriores de la web, en los que podéis apreciar cómo era su contenido y su apariencia en distintos momentos de su vida.
El trabajo fundamental que he hecho durante estos diez años ha sido el de documentar y elaborar los contenidos que he ido publicando. Muchos de ellos tienen por detrás muchas horas de campo, de patear entre zarzas o al borde de agujeros propios de la mitología escandinava (cualquier día se me aparece un enano en la boca de una mina leizaranense). El único adelanto en este tiempo ha sido el uso del GPS, últimamente con gestión de mapas y fotografía aérea. Quizá lo más trabajoso (y a veces árido) sea la pelea con los mapas y gráficos; daría para un libro. Los más asiduos os habréis dado cuenta de que son todos de elaboración propia (salvo muy contadas excepciones), y tratan de ser lo más exactos posible.
Como indico muy brevemente en la paginita que he citado antes, en un principio tenía más bien la idea de llegar a plasmar mis trabajos en algún libro, revista o similar. El mayor problema es que, para ello, es necesario cerrar de alguna forma el trabajo antes de publicarlo. Y, en el caso de las ferrerías y demás elementos del valle, es algo difícil: continuamente aparecen (o a veces desaparecen) nuevos documentos, nuevos restos, nuevos enfoques de un tema. Y así no hay quien termine un trabajo; es el cuento de nunca acabar.
Opté por probar la publicación en internet. Ventajas: permite la publicación de forma progresiva, no es necesario tener terminado todo el trabajo, puedes irlo subiendo a medida que lo elaboras. Y eso, cuando hay mucho material y el tiempo es escaso, se agradece. Otra ventaja es la facilidad para modificar la información (ampliaciones, correcciones). Inconvenientes: al no ser una publicación en papel, en muchos sitios no se reconoce esta información como "fuente" (aunque esto debería ir cambiando). También está la dificultad del reconocimiento como autor (no hablo de derechos de reproducción, que son una cosa diferente); este punto también está mejorando con el tiempo.
Formato de la publicación: elegí el formato clásico que entonces abundaba en internet, esto es, páginas web estáticas. La idea es organizarlas a modo de fichas más o menos estandarizadas pero con cierta libertad. Hoy día hubiera sopesado la posibilidad de hacer el sitio en un blog, al estilo de Historia de Guipúzcoa de Jonathan, aprovechando la gratuidad de sitios como blogspot de Google (de hecho este blog está alojado en blogspot). Pero seguiré con el formato actual por el momento. Otras posibilidades, dentro del formato web (es decir, que no sea un blog), son las de usar un programa de gestión de contenidos (CMS), tipo Wordpress, Drupal o similares. Lo veo complicado.
Además de la elaboración y publicación de contenidos, la elección de publicar en formato web conlleva con el tiempo otros trabajos adicionales. Por ejemplo, aprender un poco de html, de estilos (css), de validación de páginas web (W3C), de javascript. O entender un poco cómo funcionan por dentro los buscadores (Google en particular, cómo no), y cómo tratar de que tu página aparezca lo más arriba posible en los resultados (sin pagar, claro [smile]). En fin, entretenido.
Hala, ya está bien de rollo.
PD - Si se hubiese tratado de un matrimonio, serían las bodas de hojalata.