domingo, 24 de octubre de 2010

Mapa del Leitzaran: SUSPENSO

Recientemente se han publicado y distribuido una colección de mapas y recorridos guipuzcoanos, publicada por la Fundación Gipuzkoako Parketxe Sarea, Kutxa y la Diputación Foral de Gipuzkoa. Presumo que se han editado unos cuantos miles de ejemplares.

Uno de los mapas está dedicado al valle del Leitzaran y su biotopo protegido. Como todo trabajo de este tipo, el mapa tiene aspectos muy bien trabajados y otros susceptibles de mejora en mayor o menor grado. En el caso concreto de este mapa se ha cuidado bastante la toponimia (aunque tiene algunos errores), se indican muy bien los monumentos prehistóricos, y se ha prestado mucha atención a las minas que ha habido en el valle. También se han molestado en numerar los túneles del Plazaola, detalle que es de agradecer.

Me llama la atención que, a pesar del título del mapa, no se habla del biotopo propiamente dicho en nigún sitio. El contorno del mapa refleja fielmente el biotopo (que ocupa sólo 74 ha) y su zona periférica de protección (casi todo el valle guipuzcoano, cerca de 7000 ha), pero no se menciona en el texto, ni se atiende a su fauna y flora.

También se observa un total ostracismo en lo referente a las centrales hidroeléctricas del valle. Para lo bueno y para lo malo son elementos integrantes del valle, al igual que las minas (que sí se tratan de forma amplia). Alguno de los canales se aprovecha de forma eficaz para realizar marchas montañeras.

Pero este mapa tiene una carencia realmente seria, relacionada con nuestro patrimonio histórico y cultural. Después de los restos prehistóricos que rodean el valle hay un elemento que, de forma indiscutible, constituye la gran riqueza cultural de este valle,tanto por su antigüedad como por la gran importancia económica que tuvo (marcó profundamente el modo de vida de las gentes de la comarca). Me estoy refiriendo a LAS FERRERÍAS, esas antiguas fábricas que obtenían hierro a partir del mineral.

La historia reciente del valle está salpicada de continuas agresiones y destrozos a estos venerables restos. La última salvajada ocurrió en marzo de 2007, en la ferrería de Plazaola. Ferrería cuyos restos están protegidos por una ley que no se respeta ni se hace cumplir.

Sólo hay una forma de conservar nuestro patrimonio: conociéndolo y dándolo a conocer a todos. Si sabemos de su existencia y de su historia, lo vemos y visitamos, podremos apreciar su importancia y la necesidad de que se mantenga para la posteridad.

El mapa del que estoy hablando era una oportunidad única de plasmar la situación de las ferrerías del Leitzaran, y de citarlas en el texto, invitando a conocerlas y a respetarlas, invitando a conocer los estropicios de Plazaola y de Olloki. Gran oportunidad desperdiciada.

El Leitzaran sin las ferrerías no es el Leitzaran. SUSPENSO.

Actualización (9/11/2010) - Por fin he recibido una respuesta de la gente relacionada con el mapa del Leitzaran. La respuesta puede verse en la web de gipuzkoa mendiz-mendi. La copio aquí para comodidad del lector:

EGILEA: Dirección de Montes y Medio Natural

Es increíble la gran cantidad de valores que guarda nuestro querido Leitzaran. Seles, regatas, bordas, bosques, mojones, fauna, minas, paisajes, caleros, caminos, historias, personas, molinos, túneles, canales, presas, ferrerías, restos prehistóricos ... Tantos que la necesaria discriminación a realizar para poder ver el mapa que hay debajo sabemos que herirá muchas sensibilidades. De veras que lo sentimos. En el caso particular de las ferrerías (Bertxin, Amasola, Intturia, Olloki, Beriñes, Ameraun, Mustar, Barrenola y Plazaola) todas se encuentran en terrenos de propiedad particular y su estado de conservación es muy malo, incluso peligroso. Nos pareció aventurado marcarlo en un plano tan general y preferimos dejarlo para los aventureros y exploradores. Los próximos paneles informativos a colocar a lo largo del valle profundizarán un poco más en los valores de Leitzaran, aunque siempre quedará el misterio, el recodo, la sorpresa. Un saludo. Dirección.

Es decir, que la omisión es intencionada. El hecho de que la mayoría de las ferrerías (no todas) estén en propiedad particular no es un obstáculo, siempre que se indique claramente: una buena parte de las minas que aparecen en el mapa están situadas en terreno particular, así como alguno de los monumentos prehistóricos que también se señalan.

Con respecto a la peligrosidad, ninguna de las ruinas es particularmente peligrosa. Cuando queráis, quedamos y os las enseño. Cualquiera de las minas indicadas en el mapa presenta riesgos mucho mayores, incluidos sus hornos de calcinación: uno de los hornos de Bizkotx sufre frecuentes caídas de piedras; a pesar de todo, las minas están perfectamente indicadas en el mapa.

Creo que no es cuestión de herir sensibilidades. Lo que ocurre es que se ha desaprovechado una magnífica oportunidad de dar a conocer y ayudar a conservar nuestro muy deteriorado patrimonio histórico, y hay que decirlo.

martes, 12 de octubre de 2010

Los molinos de mareas de Irarrazabal

En el nº 549 de Euskonews (revista electrónica de Eusko Ikaskuntza) han publicado un magnífico artículo de Javi Castro sobre los molinos de mareas de Irarrazabal (en Deba).

El artículo recoge muchos datos históricos relacionados con dos molinos que funcionaron en la desembocadura del río Deba, y que estuvieron ligados a la casa solar debarra de Irarrazabal. Estos molinos funcionaban ya en el siglo XV, y pugnaron por su existencia hasta finales de XVII.

Apenas nos han llegado restos de ellos: el topónimo Errotazar (molino viejo), y restos de un canal o desagüe perteneciente a alguno de ellos. En 1997 esta zona fue declarada como Zona de presunción arqueológica por el Gobierno Vasco (aunque sabemos que estas declaraciones no suponen una gran protección del patrimonio).

Los molinos de mareas funcionaban llenando unas presas de agua durante la pleamar, y vaciándolas en bajamar; el agua, al salir, movía las piedras de los molinos. Su rendimiento era más bien escaso. Según Antxon Aguirre, en Guipúzcoa hubo al menos catorce de estos ingenios.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El puente de la central de Santolas, en Olloki

Entre los numerosos restos que guarda el Leizarán en el paraje de Olloki hay un par de pilares de hormigón, pertenecientes a algún viejo puente, caídos en el agua. Están muy cerca de las viviendas de la fábrica de Olamia (de pasta de papel), bajo la estación de tren de Olloki.

Siempre había supuesto que el puente daba servicio a esas casas o a su fábrica, dada su proximidad, y así lo tenía escrito en el artículo correspondiente a la fábrica. Pero releyendo con algún detenimiento (¡cómo somos!) una descripción de la finca de la central de Santolas veo lo siguiente: «Puente: Portu Hermanos y Cía., ha levantado un puente sobre el río Leizaran, enfrente de la Estación del Ferrocarril de Olloki, y ha ampliado un camino de 600 m. aproximadamente para el servicio de la Central Eléctrica Santolas». Así que duda despejada.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Blogafari 3.0

Este viernes nos hemos juntado por tercera vez para cenar unos cuantos blogueros (y lectores) en la sociedad Ikasbide de Amara. La primera vez fue en enero de 2009 (víspera de una ciclogénesis explosiva), y la segunda edición en enero de 2010 (aprovechando el inicio de una buena nevadita). A la tercera va la vencida, y por fin hemos conseguido una cena sin contribuir al cambio climático.

Sergio ha hecho una crónica magistral de la cena, que os recomiendo leer. Por eso sólo indico los asistentes: Sergio, Ander, Josean, Imanol, Jonathan, Asun, Lourdes, Patxi, Josema, Ángel, Iñaki (amigo chileno) y yo.

Foto: Leire Piñeiro

jueves, 2 de septiembre de 2010

El poblado prehistórico de Goiburu, en Andoain

En Andoain tienen la suerte de albergar un yacimiento prehistórico al aire libre: el poblado de San Esteban de Goiburu, en torno a la ermita del mismo nombre. Fue descubierto en 2000, y ese mismo año se realizaron prospecciones arqueológicas con resultados positivos.

En las catas realizadas aparecieron numerosos fragmentos de cerámica, así como mineral, escorias y objetos de hierro. Se han identificado dos épocas de asentamiento, una correspondiente a la Edad del Hierro (ss. VII-V a. C.) y la otra al Bajo Imperio Romano (ss. IV-V).

Este yacimiento fue el primero de época romana que se ha localizado en el valle del río Oria. Como asentamiento de la Edad del Hierro, su tipología no puede relacionarse con los castros o poblados fortificados localizados hasta 2000 en Gipuzkoa; es único hasta la fecha en ese sentido.

Además de la importancia del poblado, algunos de los restos hallados pueden hacer pensar (aunque no hay ninguna prueba concluyente) que nos encontramos ante una haizeola o ferrería de monte (antigua factoría de obtención de hierro a partir de mineral). Esto también es novedoso en el Leizarán.

Hasta aquí, todo muy bonito. Ahora viene lo malo: el yacimiento carece totalmente de protección patrimonial administrativa. Supongamos que uno de los dueños del terreno quiere cavar una zanja de medio metro de hondo (la roca está enseguida); pues lo puede hacer sin problemas, llevándose por delante todo lo que aparezca. ES URGENTE LA PROTECCIÓN. Si no se protege, una vez más habrá que denunciar y llorar otra pérdida de nuestro patrimonio histórico y cultural (y si se protege quién sabe si también). Y, ya de paso, podía organizarse una excavación propiamente dicha. Para otras cosas bastante más inútiles ya hay presupuesto.


La ermita de San Esteban de Goiburu

martes, 17 de agosto de 2010

La escuela de escalada de Amasaola

En el Leizarán, a cuatro kilómetros de Andoain y junto al tren-txiki, hay unas paredes que al parecer son bastante buenas para escalar: es la llamada Escuela de escalada de Amasaola (también del Leizarán o Leitzaran). Están junto a la bajada a la zona de baños de Amasaola y frente a la ferrería del mismo nombre.

No son vías largas, pero sus características (la mitad tienen dificultades entre los grados V+ y 6c+) las hacen muy apropiadas como vías de escuela. Por eso se habla de escuela de escalada.

Ayer subí a la página del Leitzaran el artículo correspondiente. Pensaba hacerlo hace tiempo, pero lo cierto es que casi no he podido reunir información. Si alguien puede aportarme más datos le quedaré muy agradecido.

En el blog El que tuvo retuvo hay unas cuantas fotos escalando.