jueves, 13 de marzo de 2008

Recordatorio

Por estas fechas se cumple un año del lamentable destrozo que sufrió la ferrería de Plazaola. En esta página pueden leerse los detalles.

Cuando el sábado 10 de marzo del año pasado volvía de un paseo por el valle del Leitzaran me encontré con todo el desaguisado: excavadoras dentro de la ferrería, volquetes con enormes piedras... Conseguí que al día siguiente lo viera en persona Juantxo Agirre, Secretario General de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Entre otras cosas me contó el proyecto que tenía Aranzadi de rescatar los restos de esta ferrería, pues habían localizado unos planos de siglo XVIII.


Juantxo, a su vez, lo comunicó al Servicio de Arqueología de la Diputación guipuzcoana, para que paralizase las obras de reparación aplicando la Ley 7/1990, de protección del Patrimonio Cultural Vasco (dicha ley compensa por ello al dueño de las ruinas afectadas). No sirvió para nada: las obras continuaron durante las siguientes semanas, ergo la Diputación no quiso o no supo aplicar la ley. Ya no tiene remedio.

En fechas posteriores algunos medios llegaron a hacerse eco de la noticia (Diario Vasco 16 marzo, Diario Vasco 9 de abril, Tolosako hitzak...), que repetí de nuevo en un
reportaje sobre el valle publicado por DV el 19 de agosto
. Oficialmente nadie ha respondido nada, ni ha habido sanciones de ningún tipo.

Conclusión: Si se promulga una ley, y luego no se hace cumplir (o su incumplimiento queda impune), esa ley no sirve para nada. Sin comentarios. Mientras tanto hemos perdido otro trocito de nuestro patrimonio.

2 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

¡Xabier, qué gran noticia la de este blog! A ver si le doy un poco de cancha en el mío. Te leeré con interés.

Ujué dijo...

Una de cal y otra de arena:¡Bien por el Ayuntamiento de Andoain en lo del Master de Pesca sin Muerte!¡"Txaloak"!... Y mal por la dejadez/irresponsabilidad del Organismo Provincial competente ante el "txirgo/txandrío" de las excavadoras en la Ferrería del Valle...Siendo Biotopo Protegido desde 1995, no puede olvidar el respeto y conservación que debe a la Memoria Industrial de su pasado.